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Esquizofrenia infantil: Síntomas de un niño esquizofrénico
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¿Qué es la esquizofrenia infantil?

La esquizofrenia es una enfermedad mental aguda que afecta el comportamiento y, aunque sus síntomas pueden ser controlados, se trata de una dolencia crónica para la que aún no existe cura.

Entre los niños la esquizofrenia se manifiesta como un desorden mental severo que impide una normal interpretación de la realidad y, si bien es poco común y muy difícil de reconocer en su fase inicial, un temprano diagnóstico es importante para prevenir daños mayores en edades avanzadas.

Síntomas de esquizofrenia infantil

La esquizofrenia es una enfermedad rara y se manifiesta mayormente en adultos, pero también existen la esquizofrenia de inicio temprano, cuyos primeros síntomas pueden manifestarse en adolescentes menores de 17 años y la esquizofrenia de inicio muy precoz, la cual podría aparecer en niños menores de los 13 años.

Síntomas de la esquizofrenia en niños

Los síntomas que presentan niños y adolescentes con esquizofrenia varían de aquellos que presentan los adultos, pero entre los más comunes están los retrasos o el desarrollo inusual del habla, la inhabilidad para distinguir la realidad de la fantasía, dificultad para expresar emociones y relacionarse, ansiedad e ideas y acciones que pueden parecer confusas e inusuales.

Los indicadores más tempranos de la esquizofrenia son difíciles de interpretar puesto que pueden confundirse con aquellos característicos de otros trastornos profundos como aquellos desórdenes dentro del espectro del autismo; y por ello, se requieren pruebas exhaustivas para descartar otras enfermedades.

Entre los síntomas más tempranos se encuentran los retrasos en el desarrollo del habla, una tardía o persistentemente irregular habilidad para gatear, el tardío desarrollo de habilidades motoras, balanceo o el movimiento agitado de los brazos, e incluso dificultad para aprender a caminar.

Los síntomas más tardíos aparecen con el crecimiento y a medida que el niño tiene la oportunidad de relacionarse socialmente. Entre los mismos se encuentran las alucinaciones o persistencia de “voces” que no son reales, los comportamientos extraños o un uso excéntrico del habla, la aparición de pensamientos e ideas inusuales o confusas, inhabilidad para distinguir la realidad de la televisión o de los sueños, cambios de carácter y de ánimo, pensamientos paranoicos, ansiedad y pánico, la inhabilidad para relacionarse y un notable descuido de la imagen personal y las normas de higiene básicas.

El comportamiento de los niños con esquizofrenia puede variar casi imperceptiblemente con el paso del tiempo y es por ello que los primeros en identificar los síntomas van a ser, en la mayoría de los casos, los maestros o tutores. Niños que se relacionaban con normalidad en etapas preliminares podrían comenzar a mostrar síntomas de aislamiento o parecer inmersos en su propio mundo. Otros cambios incluyen la súbita aparición de ideas extrañas o pensamientos e historias sin sentido y, dado que el desarrollo en la etapa infantil varia de un niño a otro, estos síntomas suelen interpretarse como llamados de atención o manifestaciones de inconformidad debido a factores externos, como un cambio de escuela o el divorcio de los padres.

Causas del trastorno esquizofrénico

Las causas de la esquizofrenia aún no han sido identificadas, pero entre los factores que parecen incrementar las posibilidades de padecer esta enfermedad encontramos:

  • Antecedentes familiares de esquizofrenia
  • Exposición a virus, toxinas o malnutrición durante los meses de gestación.
  • Una activación anormal del sistema inmunológico, como la aparición de enfermedades autoinmunes o por una inflamación aguda como la causada por la meningitis.
  • Edad avanzada del padre

Causas de la esquizofrenia infantil

Complicaciones y factores de riesgo

El no saber diagnosticar a tiempo la esquizofrenia o la ausencia de todo tratamiento para su paliación podría causar daños emocionales irreversibles severos, los cuales pueden manifestarse durante la misma infancia o incluso en edad adulta.

Entre los mismos destacan:

  • Bajo desempeño escolar o laboral
  • Inhabilidad para realizar rutinas diarias como bañarse o vestirse
  • Distanciamiento de amigos y conflictos familiares
  • Suicidio o autoflagelación
  • Ansiedad y fobias
  • Depresión
  • Abuso de alcohol y drogas con o sin prescripción
  • Pobreza o inhabilidad para independizarse
  • Comportamiento agresivo (ya sea como víctima o victimario)

Criterios diagnósticos de la esquizofrenia en niños

Niños con síntomas como los anteriormente descritos requieren una evaluación especializada y completa, y sus padres deberán solicitar la referencia para verse con un psiquiatra infantil, nombre que se da a los especialistas entrenados específicamente para diagnosticar, evaluar y tratar a niños con esquizofrenia.

El tratamiento para la esquizofrenia infantil incluye una importante acción combinada entre terapia individual, grupal y familiar, así como programas especializados o actividades dirigidas escolares y extraescolares. La medicación psiquiátrica se ha ido testeando en niños desde el inicio de este siglo y, con un estricto control y monitoreo, puede ser recomendada para disminuir algunos síntomas. Por último, durante los períodos de crisis, la hospitalización podría llegar a ser necesaria.

Medicamentos para la esquizofrenia infantil

Dado que el principal síntoma de la esquizofrenia es la inhabilidad para distinguir la fantasía de la realidad, su tratamiento farmacológico está estructurado en torno a los antipsicóticos, pero aún en la actualidad se prescriben las mismas drogas diseñadas para adultos combinadas con antidepresivos y ansiolíticos.

Antipsicóticos de primera generación (convencionales o típicos)

Los antipsicóticos de primera generación o típicos, aprobados para su uso en el tratamiento de la esquizofrenia entre niños y adolescentes, han probado ser tan efectivos como los de segunda generación para controlar los brotes psicóticos; sin embargo, sus efectos secundarios son de orden neurológico y pueden ser frecuentes o potencialmente irreversibles, como el desarrollo de ciertos desórdenes motores. Por ello, los antipsicóticos de primera generación no son prescritos hasta que todos los demás tratamientos han sido probados insatisfactoriamente.

Antipsicóticos de segunda generación (atípicos)

Los antipsicóticos de segunda generación, más nuevos y comúnmente recomendados como primera opción para el tratamiento de la esquizofrenia infantil, producen también efectos secundarios en los niños, pero éstos ya no son de orden neurológico o motor sino metabólico, pudiéndose registrar aumento de peso, colesterol alto e hiperglicemia (niveles altos de azúcar en la sangre).

Tratamientos de esquizofrenia infantilEfectos secundarios de los medicamentos

Niños en general, sobre todo los muy jóvenes, pueden no tener la capacidad para interpretar o comunicar los cambios que las drogas producen en ellos pero dados los severos efectos secundarios que los antipsicóticos pueden causar en los niños, científicos y especialistas trabajan incansablemente para desarrollar nuevas drogas más adecuadas para la esquizofrenia infantil.

Psicoterapia

La psicoterapia es muy importante para el tratamiento de esta enfermedad. Pero debe existir una combinación e incluir otros miembros de la familia. La terapia individual ayudará al niño a hacer frente al estrés y los retos diarios que enfermedad mental representan, promocionando la socialización e inclusión. La terapia familiar demostrará al niño el apoyo que tiene de sus padres y allegados, y mejorará la comunicación para resolver conflictos relacionados con este mal (incluyendo su efecto en otros miembros de la familia).

Entrenamiento en habilidades sociales y académicas para la esquizofrenia infantil

Entre los entrenamientos se incluye el seguimiento de rutinas básicas diarias, tanto de higiene como sociales así como actividades que ayuden al niño a tener un buen desempeño escolar siempre que sea posible.

La hospitalización

Durante períodos de crisis en los que se manifiestan severos síntomas la hospitalización podría ser necesaria para salvaguardar la seguridad del niño y garantizar que esté bien nutrido o consiga dormir. Aunque se recomienda hospitalización parcial y cuidados en casa, los síntomas severos algunas veces sólo pueden ser estabilizados durante la hospitalización.

Consejos para ayudar a los niños

Es importante dar a conocer al niño detalles sobre su enfermedad que lo ayudarán a lidiar con el día a día. Desde un tratamiento estricto hasta reglas de higiene y socialización, pueden mejorar dejándole saber la causa del problema.

Una dieta balanceada y actividades al aire libre son imprescindibles para el desarrollo motor y los cambios en el comportamiento del niño, sobre todo si este está siendo medicado con antipsicóticos de segunda generación.

En el caso de adolescentes el uso de drogas y alcohol está estrictamente contraindicado.

Aunque no puede prevenirse la identificación y tratamiento tempranos de la esquizofrenia infantil son imprescindibles para evitar el desarrollo de severas complicaciones y para limitar la manifestación de brotes psicóticos.

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