Se lee en 7 minutos
Evalúa este post

hemiparesia-infantilLo primero que debemos tener claro cuando hablamos de hemiparesia infantil es, que no nos estamos refiriendo a una enfermedad, sino que es la secuela o el resultado que provoca una lesión en el cerebro, generalmente y en la mayoría de los casos, que viene dada por la falta de oxigeno en el cerebro. Es una forma de parálisis cerebral aunque en un grado más leve.

A grandes rasgos podemos decir que la hemiparesia infantil supone que una mitad del cuerpo del niño se mueve de forma más lenta que la otra mitad, esto es como consecuencia de una lesión cerebral que dificulta la comunicación con algunos músculos.

La importancia de la atención temprana en la hemiparesia infantil

Una vez más tenemos que hablar de la atención temprana y de la importancia que tiene que exista un diagnóstico precoz, ya que cuanto antes conozcamos cual es el problema que tiene nuestro hijo, antes podremos ponerle remedio o al menos intentar poner todos los medios para frenarlo y evitar que vaya a más.

Busca en tu centro de atención temprana más cercano el lugar al que debes acudir con tu pequeño y llévale cuanto antes para empezar de inmediato su tratamiento.

Necesitarás mucha paciencia, mucho trabajo y mucha constancia pero verás los resultados en tu hijo y eso hará que continúes cada día, porque tu hijo con la terapia podrá recuperar mucha movilidad y hasta emprenderá la marcha si no puede hacerlo.

Una vez que ya hemos conseguido el diagnóstico y hemos asimilado que nuestro pequeño sufre hemiparesia infantil debemos actuar, recopilando información y asesorándonos sobre cuales son los mejores tratamientos para nuestro hijo.

Por ejemplo la fisioterapia es una terapia que será parte fundamental del tratamiento del niño durante, posiblemente toda su vida. Le ayudará con ejercicios a corregir malos hábitos posturales, estimular al niño a través de diferentes juegos con ejercicios de fisioterapia, etc.

hemiparesia-infantil

Problemas asociados a la hemiparesia infantil

Son varios los problemas que pueden aparecer acompañando a la hemiparesia en los niños: problemas visuales, del oído, del habla, dificultad de aprendizaje, percepción espacial, epilepsia, músculos pequeños, sensación y percepción anormal.

Problemas visuales

Los niños que presentan hemiparesia suelen tener estrabismo, que se puede corregir con gafas o si es un caso más acentuado, con una operación. En raras ocasiones se han detectado defectos corticales, que son defectos que provocan que la parte del cerebro que se encarga de interpretar lo que los ojos ven, no está funcionando con normalidad.

Problemas de oído

Tampoco es muy común pero, algunos niños con hemiparesia pueden tener problemas de oído.

Problemas del habla

La habilidad para poder controlar todos los músculos de nuestra boca, de la lengua, del paladar y toda la cavidad bucal, puede verse afectada por la hemiparesia, del mismo modo que las habilidades para masticar o tragar.

Dificultades en el aprendizaje

No es algo común, pero pueden darse casos en los que las dificultades en el aprendizaje estén relacionadas con la hemiparesia de forma directa.

Percepción espacial

Algunos de los niños que tienen hemiparesia no pueden percibir el espacio de forma que no pueden relacionarlo con sus propios cuerpos, por ejemplo para calcular la distancia, o tampoco pueden pensar al menos de forma espacial.

No tiene nada que ver con la inteligencia del niño en si, sino que se debe a una determinada anormalidad que se haya en una parte concreta del cerebro.

hemiparesia-infantil

Epilepsia

La epilepsia se puede controlar mediante tratamientos preventivos. Se conoce que el dato dice que la tercera parte de la población se ve afectada por la epilepsia.

Músculos pequeños

Las extremidades del lado del cuerpo que está afectado crecen de forma más lenta y esto provoca que tanto los músculos como las extremidades de ese lado sean más pequeñas que el resto.

Sensación y percepción anormal

Algunos niños con hemiparesia pueden sufrir alguna deficiencia en las habilidades para sentir sensaciones tan simples y comunes como el tacto o el dolor. Además pueden presentar algunas dificultades o problemas para identificar determinados objetos utilizando sólo su sentido del tacto.

 

Relación de la hemiparesia con la hemiplejia

Se puede decir que la hemiparesia es un grado inferior a la hemiplejia. Con la hemiplejia existe parálisis y en cambio con la hemiparesia el movimiento es lento, sin llegar a paralizarse.

Repetimos e insistimos en que la hemiparesia no es una enfermedad sino una condición, una consecuencia derivada de una lesión cerebral que afecta a la mitad del cuerpo, de ahí el prefijo hemi.

Cada uno de los hemisferios de nuestro cerebro controla la parte contraria de nuestro cuerpo, de este modo, cuando la lesión se encuentra en el lado izquierdo hablamos de hemiparesia derecha porque la parte que se ve afectada del cuerpo es todo el lado derecho. Del mismo modo que hablaremos de hemiparesia izquierda cuando la lesión cerebral se encuentre en el hemisferio derecho, y el lado afectado de nuestro cuerpo sea el izquierdo.

Se sabe que uno de cada mil niños nacen en España con hemiparesia infantil y en la actualidad, la información es todavía muy escasa, los medios y los diagnósticos no llegan a tiempo y cuando hablamos de lesiones cerebrales, el tiempo es siempre algo que corre en nuestra contra.

hemiparesia-infantil

Ejercicios de fisioterapia para niños con hemiparesia

Como ya hemos mencionado, la fisioterapia es fundamental para los niños con hemiparesia porque les ayuda enormemente, pero la necesitarán como un tratamiento crónico, por lo que no les sirve cualquier tipo de tratamiento convencional, no debemos olvidar que son niños y que necesitan una motivación que les haga disfrutar del ejercicio. Por eso es importante acudir a profesionales especializados en la hemiparesia infantil.

Lo más adecuado es empezar cuanto antes con el mejor tratamiento de fisioterapia para que el niño pueda verse beneficiado lo antes posible, pudiendo trabajar la motricidad y por tanto mejorando su calidad de vida.

Durante los primeros años de vida de un niño el cerebro tiene una plasticidad cerebral, encontrándose en un proceso continuo de maduración que es el que permite que se lleven a cabo las nuevas conexiones entre las neuronas y que puedan crecer todas sus estructuras.

Ejercicios que consistan en entrenar de forma repetitiva las tareas, manteniendo su atención de forma activa en la ejecución de cada una de esas tareas, son muy recomendables para que todas las conexiones del cerebro, entre neuronas, sean funcionales.

Insistimos una vez más en que la atención temprana es fundamental ya que un diagnóstico precoz conseguirá que el tratamiento comience cuanto antes y que el niño pueda empezar a ver los resultados enseguida, frenando los posibles avances e incluso evitando otras consecuencias.

La fisioterapia ayudará al niño a conseguir mayor autonomía para poder realizar las actividades y tareas cotidianas tales como poder caminar solo, comer, actividades escolares, jugar, su higiene personal, etc. Podremos ver a nuestro hijo corriendo y jugando junto a otros niños, gracias a la constancia y a la perseverancia de la fisioterapia.

No obstante todo el entorno se debe adaptar para evitar que el niño tenga mayores dificultades, y en casa debemos intentar seguir con los tratamientos de fisioterapia con juegos y juguetes de equilibrio que estimulen a nuestro hijo y le ayuden a fortalecer su cuerpo.

2 Respuestas

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.