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La educación inclusiva para la infancia
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Para la UNESCO, la educación inclusiva posee un rango de actuación mucho más más amplio que el académico. Se trata de promover una mejora general de las condiciones de vida de los niños y que gocen de una adultez integrada en la sociedad con un nivel de vida normal, y también busca terminar cualquier clase de discriminación existente a nivel mundial.

Características principales de la educación inclusiva

La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura) define la educación inclusiva como un derecho de todo alumno a recibir una educación de calidad que satisfaga sus necesidades y enriquezca su vida. Para la organización, el acceso a la escuela es un derecho, no un privilegio, y tal paradigma educativo debe prestar apoyo especial a aquellos grupos humanos especialmente vulnerables y susceptibles de exclusión social, entre los que destaca seis:

  1. Niños gitanos o romaníes. En el momento presente, la mitad de los romaníes europeos no completan la escolarización primaria. Las pautas de actuación de la UNESCO y el Consejo de Europa se basan en el apoyo institucional a las ONG gitanas, la generación de oportunidades educativas para los romaníes, o la promoción del acceso de mujeres romaníes a las instituciones públicas, entre otras medidas.
  2. Niños de la calle. La educación es el motor de inserción social de millones de niños de la calle. La intervención internacional se basa en la sensibilización pública sobre el problema y los derechos que tienen estos niños de recibir una educación, apoyo a las organizaciones que tratan de satisfacer las necesidades básicas de los niños. Por último, la promoción de iniciativas conjuntas nacionales e internacionales, públicas y privadas, deben aportar una constancia a las medidas de reinserción a lo largo del tiempo para que resulten eficaces.
  3. Niños trabajadores. Si un niño necesita trabajar, el trabajo se convierte en un obstáculo para que acceda a la escolarización. Un acceso universal a la escuela, obligatoria y gratuita, debe aplicarse a la legislación de todos los países; en dicha norma debe también figurar la edad mínima hasta la que el niño deberá ser escolarizado.
  4. Niños con discapacidad. La educación inclusiva garantizará que, salvo patologías excepcionales, cualquier persona pueda escolarizarse en una escuela ordinaria sin que sus capacidades diferentes implique motivo de exclusión o segregación. Tal inclusión se conseguirá mediante el apoyo a los alumnos, la capacitación de los docentes para proveer dicho apoyo, y el empleo de las tecnologías de la información aplicadas a la enseñanza.
  5. Niños indígenas. Las estimaciones apuntan a la existencia de unos 370 millones de indígenas en el mundo, sobre un 5% de la población mundial. La educación inclusiva de estos niños deberá incluir el respeto a su particular idiosincrasia.
  6. Niños de entornos rurales. Las áreas rurales de los países en vías de desarrollo o subdesarrollados suelen carecer de servicios básicos, que incluyen instalaciones educativas. Del mismo modo, la lejanía de las escuelas puede producir que los pequeños acaben incorporándose al mundo laboral a temprana edad y en condiciones precarias. Para mejorar la educación en dicho entorno, se promoverá la presencia de maestros rurales gracias a la mejoría de sus salarios y condiciones de vida; se combatirá el absentismo escolar con ayuda de las autoridades.

Métodos de educación inclusiva

En la actualidad, ha cambiado para bien la percepción de profesores, alumnos y padres a de los niños con problemas de aprendizaje o necesidades especiales. Los maestros están más atentos a los estudiantes que muestran dificultades en clase, o los que tienen necesidades especiales, y están disponibles para ayudarles a alcanzar sus objetivos de aprendizaje e insertarlos en el entorno educativo.

Todavía requerirán los maestros cierta ayuda de organizaciones especializadas o profesores de apoyo, pues los educadores no siempre reciben el entrenamiento adecuado para trabajar con los estudiantes inclusivos, aunque la situación general ha mejorado. La comunicación y la colaboración entre los profesores de apoyo, psicólogos, padres y especialistas resultan fundamentales. De todas formas, debido a la actitud positiva hacia la inclusión, cuando se carece de este apoyo, los maestros se apoyan entre sí, comparten ideas, programas educativos, y aprenden unos de otros.

La ventaja de los estudiantes con necesidades especiales consiste en que pueden ser motivados fácilmente utilizando diversas herramientas tecnológicas o basadas en Internet. Existen muchos recursos asistenciales de calidad que, en muchos casos, resultan gratis. Respecto a los educadores, deben aprender  cuáles son los intereses de su alumno, aquello que excita su curiosidad y le gusta hacer. Cuando un maestro aborda un proyecto educativo para un pequeño, la primera pregunta que debe responder es cómo esa estrategia ayudará al estudiante y qué beneficios le reportará. Recabada la información, el profesor puede elaborar con los citados recursos materiales educativos adaptables y estimulantes. También es esencial comunicarse con fluidez con los estudiantes y ofrecerles su tiempo para expresarse. Tal actitud por parte el adulto, estimulará la confianza en sí mismo de cualquier alumno inclusivo y aumentará su sensación de competencia personal.

Educación inclusiva en los países en desarrollo

Según la ONU, la educación de calidad, equitativa e inclusiva, con oportunidades de aprendizaje para todos, es la base para mejorar la vida de las personas y lograr un desarrollo sostenible. Se han logrado a nivel global aumentos significativos del acceso a la educación a todos los niveles, incluidas las matriculaciones de las niñas en las escuelas. Por ejemplo, en el mundo se logró la igualdad entre niños y niñas en la enseñanza primaria, pero pocos países han logrado este resultado en todos los niveles educativos. El nivel básico de conocimientos se ha mejorado considerablemente, aunque todavía es necesario redoblar los esfuerzos para lograr mejores resultados en la consecución de los objetivos de la educación universal.

A nivel mundial, 103 millones de jóvenes carecen de habilidades básicas de lectoescritura, de los cuales más del 60% son mujeres. La inscripción en las escuelas primarias en los países en desarrollo llega hasta el 91%, aunque 57 millones de niños siguen sin poder acceder a la enseñanza. De esta cantidad, más de la mitad viven en el África subsahariana. La mitad de los pequeños en edad de acudir a la escuela de primaria, no pueden acceder a la misma, porque viven en zonas conflictivas o inmersas en guerras.

Hacia 2020, Naciones Unidas tratará de proveer a nivel mundial el incremento del número de becas disponibles para los países en desarrollo, especialmente en los países más desfavorecidos, pequeños estados insulares y países africanos. Dichas becas servirán para garantizar el acceso a la educación. Se incrementará también para la siguiente década la presencia de maestros cualificados, incluso mediante la cooperación internacional, para mejorar la calidad de la enseñanza en los países en vías de desarrollo y subdesarrollados.

La ONU se plantea para 2030 las siguientes metas educativas: cada niño debe tener acceso a una escuela de calidad infantil. Cada joven tendrá acceso equitativo a la formación técnica, profesional y educación superior (universitaria) rentable y  de calidad. En ese año se pretende acabar con la disparidad de género en el acceso a la educación a todos los niveles, incluidas las personas con discapacidad, los indígenas y los niños en situación de vulnerabilidad.  Se aportará a los estudiantes los conocimientos y habilidades necesarias para promover el desarrollo sostenible, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura pacífica con diversidad cultural.

Educación inclusiva en España

A día de hoy la legislación española fomenta y apoya el desarrollo de una educación inclusiva en nuestro país. Desde hace ya varios años los educadores trabajan con el objetivo de integrar de manera inclusiva a menores con ciertas dificultades, ya sean por razones económicas o culturales.

Los inmigrantes son el colectivo que más apoyo ha tenido por parte de la docencia para su inclusión en el sistema educativo de nuestra sociedad y siempre buscando la ayuda de los propios compañeros. Poco a poco se ha ido consiguiendo una participación positiva en los colegios.

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