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Esta Guía de Ejercicios para el Ictus te ayudará
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Cuando alguien sufre un ICTUS la forma más adecuada para recuperarse es mediante determinados ejercicios.

A continuación te vamos a dar algunos consejos para que conozcas cuáles son los ejercicios más efectivos para recuperarte, pero antes vamos a conocer qué es el Ictus y cuáles son sus consecuencias.

Accidente cardiovascular

Accidente cardiovascular

Qué es el Ictus: definición y síntomas

Según las estadísticas, en España uno de cada seis individuos sufrirá un Ictus a lo largo de su vida, por lo que como podemos deducir, su frecuencia es muy elevada.

No obstante, hay muchas personas que desconocen qué es realmente un Ictus y qué lo causa.

Podemos definir el Ictus como un infarto cerebral. Un conjunto de enfermedades, conocidas como embolias o accidentes cerebrovasculares, que sin avisar se manifiestan afectando a los vasos sanguíneos que proveen de sangre al cerebro.

Tipos de Ictus: hemorrágicos e isquémicos

Ictus hemorrágicos, son también conocidos como hemorragias cerebrales, y se dan cuando un vaso sanguíneo se rompe. Puede ser tanto una vena como una arteria.

Ictus isquémicos o conocidos también como infartos cerebrales, se producen cuando una arteria se queda obstruida por la aparición de un coagulo de sangre. Esa obstrucción denominada trombo suele originarse en el corazón y desde éste órgano, se desplaza hasta el cerebro donde termina por obstruir de tal forma que el flujo sanguíneo se ve interrumpido.

Las consecuencias que sufre el cerebro tras un ictus suelen ser graves, hasta el punto de repercutir en la autonomía de los pacientes y en su calidad de vida.

Los daños cerebrales suelen ser en muchas ocasiones irreparables, y las secuelas que dejan a los afectados, también.

No obstante, la tercera parte de los pacientes que sufren un ictus fallece, otra tercera parte se recupera aunque con secuelas y la ultima tercera parte de los pacientes que sufren un ictus se recupera por completo. Es con esta última cifra con la que nos tenemos que quedar, para trabajar con ejercicios que nos ayuden a la recuperación.

Cómo detectar que vamos a sufrir un ictus

Existen seis señales que nos ayudan a detectar el ictus y que son fundamentales para que se pueda diagnosticar el tipo de accidente cerebrovascular de que se trata, y de este modo aplicar el tratamiento indicado para ese tipo de ictus concreto, cuanto antes, reduciendo las muy probables secuelas y el fallecimiento.

  1. Perdida repentina de fuerza tanto en la cara, brazo o en la pierna, de un lado del cuerpo.
  2. Sufrir de forma repentina, sensación de hormigueo o pérdida de sensibilidad, acorchamiento, en cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo.
  3. Pérdida de la visión, ya sea parcial o total, en uno o en ambos ojos, de forma repentina.
  4. Dificultad en la comunicación, costando articular las palabras y siendo prácticamente imposible que nos entiendan cuando hablamos.
  5. Un repentino e intenso dolor de cabeza, sin motivo que lo justifique.
  6. Inestabilidad, vértigo, desequilibrio, …

 

Debemos tener en cuenta estos síntomas para acudir al hospital cuanto antes e informar de ellos. Es fundamental actuar antes de que pasen las primeras tres horas de la aparición de los síntomas, ya que cuanto antes se actúe, menores serán las secuelas.

Ejercicios para recuperarse del ictus: Caminar

Ejercicios para recuperarse del ictus: Caminar

Ejercicios recomendados post ictus

A todas aquellas personas que han sufrido un ictus y han quedado con alguna secuela, o aquellas que se han recuperado por completo, se les recomienda la realización de ejercicio físico y estiramientos para recuperar cuanto antes su estado de salud anterior al accidente cerebrovascular.

La vuelta a casa supone el enfrentamiento a una gran cantidad de retos, desde físicos como emocionales.

Muchas veces son problemas derivados de las secuelas sobre las funciones motoras, otras veces las secuelas son del lenguaje, del oído o de la comprensión del espacio, etc.

Caminar

Manteniendo el mismo ritmo durante cinco minutos aproximadamente y aumentándolo cada semana en tres minutos hasta llegar a los 30, con algo más de intensidad.

Flexionar rodillas

Debemos apoyar las manos en ellas y flexionar las rodillas levemente.

Flexionar brazos

Apoyándonos sobre algún punto, como la pared, dejaremos caer nuestro cuerpo sobre los brazos flexionándolos y estirándolos, de forma leve.

Movilidad horizontal de brazos

Mover cada brazo de delante hacia atrás haciéndolo de forma horizontal y perpendicular a nuestro cuerpo.

Son ejercicios basados en estiramientos con el objetivo de recuperar cuanto antes la movilidad y autonomía del individuo.

 

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