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Posicionamiento de los dedos en los niños
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Niño jugando con burbuja

Aprender el adecuado posicionamiento de los dedos abre a los niños un mundo de posibilidades de interactuación con su entorno mediante sus manos o el uso de herramientas.

Posicionamiento de los dedos

Los niños pequeños son capaces de inventar (por sí mismos, sin ayuda y por instinto) herramienta para la resolución de problemas. Uno de los rasgos distintivos de la especie humana y de los grandes primates es el pulgar en oposición al resto de los dedos.

Esta particularidad permite que, mediante el desarrollo de la motricidad fina, las personas puedan manejar herramientas, dibujar o escribir. Resulta importante adaptar los ejercicios y, en el caso de las tijeras, las herramientas, a los niños zurdos.

Cómo sujetar bien el lápiz

Existe material escolar especial de pre escritura para que los niños aprendan a agarrar el lápiz y corregir malos hábitos posturales. Estos adaptadores y lápices ergonómicos facilitan el agarre en la posición correcta.

En general, cualquier niño con maduración psicomotriz normal sabe sujetar un lápiz a la edad de 2 años y medio. Es el momento de empezar la preescritura y ejercitar su posicionamiento de los dedos y la muñeca para la posterior ejecución de sus primeras leras. Esta tarea culminará a los entre los 5 y los 6 años de edad, cuando el pequeño ya posea la capacidad de agarre con una pinza funcional.

Ejercicios para la posición de los dedos

Deportes. Niña jugando al BaseballEs preciso ejecutar con corrección la pinza digital para aprender a sujetar el lápiz o el puntero. Una mala postura implica escasa precisión a la hora de escribir. La letra resulta poco legible, con trazos deficientes y presión irregular, además de una ejecución más lenta.

La psicomotricidad fina es la habilidad responsable del trabajo muscular de precisión y la coordinación entre el ojo y los dedos de la mano. Con el desarrollo de las habilidades prensoras se aprende a sujetar el lápiz. La musculatura de la mano se tensa de forma inapropiada, y los niños necesitan mejorar su motricidad para conseguirlo. Los ejercicios para la musculatura de manos y dedos consisten en tareas como:

  • Apertura y cierre repetido de una pinza de ropa.
  • Clavar y desclavar chinchetas en un tablero de corcho.
  • Usar la oposición entre el índice y el pulgar para pellizcar plastilina y amasar bolitas.
  • Usar un cuentagotas para extraer líquido de un recipiente.
  • Ejercicios con los dedos mediante estiramiento de bandas elásticas.
  • Insertar palillos en un corcho a lo largo de la silueta de un dibujo.
  • Empujar bolitas de papel con una pajita.

Posicionamiento de los dedos para el uso de herramientas

Recortar con tijeras es una importante actividad pretecnológica que implica la psicomotricidad fina, coordinación del ojo y la mano y coordinación bilateral. Las tijeras se convierten en una de las primeras herramientas complejas que maneja el niño.

La bilateralidad consiste en la utilización de ambas manos en la tarea con diferentes funciones asignadas: una mano sujeta, y la otra ejecuta los cortes (suele ser la mano dominante). Por otro lado, al recortar se entrenan aspectos cognitivos, pues el pequeño debe ser capaz de ignorar las distracciones, controlar su impulsividad, secuenciar su trabajo y comprender la mecánica del ejercicio.

Las actividades que implican recortes se inician sobre los 3 años. Las tijeras sin punta, de material plástico adaptadas para preescolar resultan los instrumentos idóneos.

El aprendizaje del uso de las tijeras

  • Entre el año y medio y los 20 meses. Los pequeños tratan de manejar con ambas manos la tijera. Luego experimentarán tratando de introducir los dedos en los huecos de diferentes maneras.
  • A los 20 meses aproximadamente, el pequeño sabe sostener las tijeras de la forma correcta, aunque carece de habilidad para recortar. Apenas es capaz de abrir y cerrarlas bien.
  • Alrededor de los 2 años de edad, el niño aprende a realizar cortes pequeños en un papel. No son regulares, pues tiende a abrir y cerrar la mano entera y su movimiento resulta demasiado amplio e ineficaz.
  • Con el tiempo, cerca de los 30 meses, el pequeño descubre cómo empujar hacia adelante con la herramienta para cortar. Sólo es capaz de ejecutar un solo corte. Los papees gruesos le ayudarán a estabilizar mejor sus movimientos.
  • Entre los 3 años y los 40 meses, el pequeño comienza a manipular el papel mientras recorta para aportar estabilización. Descubre que recorta mejor cuando lo aguanta en ángulo recto. A partir de los 40 meses, el niño sabe recortar una línea curva. Controla mejor cómo abrir y cerrar la herramienta y realizar cortes de diferente precisión. También sabe realizar cortes en varias líneas.
  • Entre los 3 años y medio y los 4 años, el niño ya sabrá recortar formas geométricas sencillas. Cuando adquiere esa pericia, ya podrá ser capaz de ejecutar recortes en papeles de diferentes densidades y materiales de otras texturas.
  • A partir de los 4 años y medio y los 5, el niño adquiere la suficiente maestría como para recortar figuras complejas.

En Akros queremos que tanto padres como profesores sean capaces de reconocer algún tipo de déficit o trastorno en los niños, ya que gracias a un diagnóstico temprano se pueden tratar y casi acabar con muchos de ellos. Continua leyéndonos y conoce más sobre el desarrollo infantil y muchos otros temas.

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