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Material educativo para niños autistas
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Pintura de manos de niños con TEAEl material educativo para niños autistas constituye el pilar sobre el que se asienta el aprendizaje social del pequeño con TEA.

Consejos para profesores y familiares de niños con TEA

Ciertas directivas pueden resultar útiles para que profesores y padres comprendan mejor cómo razonan los niños con TEA y, por tanto, consigan realizar su trabajo con eficacia:

Captar la atención del niño

Puedes conseguir algo tan aparentemente difícil mediante la ubicación espacial. Se logra situándote tú o el objeto que desees que tome el niño en su campo visual. Una vez captada la atención, la comunicación debe ser clara y sencilla, lo más eficaz posible. Puedes ofrecer al niño una elección entre dos actividades que se prestan a la cooperación entre compañeros de juego, con materiales de interés para todos, y con una temática clara.

Dirigir el juego

Debes mantener el control de modo que los materiales educativos o la mecánica del juego se pueda llevar a cabo por turnos. El niño jugará durante el suyo si realiza cierta actividad previa, como un intercambio comunicativo. Por ejemplo, solicitar algún material del juego, o aportar un comentario.

Debes utilizar un lenguaje calibrado del nivel de desarrollo del niño. Una regla efectiva es la palabra más, según la cual la duración de la frase del adulto contiene aproximadamente una palabra más que la longitud de la frase previa utilizadas por el niño.

Hincapié en la comunicación. Aporta un tono emocional positivo. La calma y el uso de gestos y expresiones faciales que acompañan a la comunicación verbal hacen hincapié en lo que se comunica y ayudan al pequeño a entender el contexto y el significado de comunicación que se ha establecido.

TEA en el colegioAgenda de actividades

  • Estructuración de actividades. Planifica de forma definida las actividades que se llevarán a cabo, su duración y su secuencia. Esto ayuda al niño a entender cuánto tiempo tendrá que participar y cuándo puede acceder a las actividades que le resultan más divertidas.
  • Proponer objetivos claros. Resulta fundamental que cada juego educativo o actividad se dirija a un objetivo de aprendizaje que le resulte claro al niño.

Comunicación para evitar conflictos

Enseña  al niño a comunicar mensajes clave. Por ejemplo, el concepto de más, menos o parar. Son los medios por los que el niño podrá expresarse, y serán menores las posibilidades de comportamientos problemáticos cuando no saben cómo conseguir algo que quieren.

Debe analizarse, en el caso de los problemas de conducta, qué es lo que sucede antes y después de que se desencadenen. Es importante enseñar a los comportamientos adecuados que cumplen la misma función y recompensar sistemáticamente estos comportamientos y, al mismo tiempo, desalentar comportamientos problemáticos.

Integración de los niños con TEA

Un número cada vez mayor de niños y adolescentes con autismo y discapacidades se enfrenta al entorno escolar. Los niños con TEA presentan en el aula los problemas inherentes a su condición, y requieren un apoyo que considere las características del autismo y use estrategias de éxito demostrado con ellos.

Es importante la cooperación activa entre los padres y profesores, para hacer frente a los problemas y disipar mitos y estereotipos persistentes en torno al autismo. Erróneamente se la considera una enfermedad con causas y síntomas psicológicos.

El autismo y los trastornos del espectro autista consisten en problemas en la interacción social y comunicación, a veces manifestados en comportamientos repetitivos. Antiguamente se tomaba por un problema mental, la ciencia moderna ahora concibe el autismo como un problema bioquímico y neurológico que afecta el desarrollo del cerebro y el cuerpo que desemboca en problemas sociales, de comportamiento y de comunicación. Estas características son síntomas y el resultado de una afección multisistémica que a menudo quedan sin diagnosticar y por lo tanto sin tratar.

Los niños con TEA ofrecen comportamientos muy diferentes: algunos no hablan, mientras que otros hablan temprano; algunos exhiben comportamientos extremos de estimulación sensorial y otros no, algunos muy son inteligentes, mientras que otros tienen un coeficiente intelectual por debajo de 50, algunos tienen problemas de planificación vestibular o motor, y algunos son grandes atletas y la lista continúa.

Con tantas diferencias entre los afectados, es de vital importancia pensar en cada estudiante como una sola persona para proporcionar el apoyo individualizado y ayudar en el crecimiento.

Estrategias de enseñanza para niños con autismo

El hecho de que los niños con autismo estén menos dotados que otros niños a interactuar socialmente, no significa que su capacidad de aprendizaje se vea comprometidos irremediablemente. Significa, en cambio, que requieren diferentes estrategias de enseñanza que las que normalmente se utilizan para los niños con un desarrollo típico.

El comportamiento humano refleja una propensión innata para el aprendizaje social. A través de las interacciones sociales, cada niño comienza, desde los primeros meses de vida, a construir el repertorio de habilidades y conocimientos que le permita convertirse en un adulto independiente, capaz de hacer frente a la complejidad del mundo social sin ayuda.

En los niños con autismo, sin embargo, los procesos de aprendizaje se ejecutan de manera diferente. En estos niños, el aprendizaje se complica por anomalías en el nivel de motivación y la cognición social, que reducen su capacidad de aprender de los demás.

Consideremos, por ejemplo, el escenario de un niño con autismo, en el patio del colegio todos los niños juegan, mientras que él se queda en un rincón para jugar con arena.

¿Qué causa la podemos atribuir este comportamiento? ¿Es el déficit social, dificultades en la comunicación, el deterioro cognitivo? ¿Quizás las alteraciones sensoriales de percepción? ¿O la tendencia a la repetitividad que caracteriza al niño con autismo? ¿E incluso del placer conectado a la estimulación táctil de la arena en las manos? Probablemente un poco de todo esto, de acuerdo con combinaciones variables de niño a niño.

Lo que es cierto, sin embargo, es que el juego libre en el patio es un excelente contexto de aprendizaje: durante el juego, los niños enriquecen su base de conocimientos y su arsenal de herramientas para manejar en el mundo físico y social. Desde el juego con arena de sus manos, el joven con TEA aprenderá poco. Para cambiar las cosas, hay que conocer bien el autismo para hacer frente a estas barreras. Es importante dejar claro el intercambio social, motivar y aportar significado.

Material para trabajar con niños con TEA

Las personas con TEA presentan dificultades para desarrollar una integración perceptiva, la realizan de forma parcial, sobre todo cuando se trata de reconocer un sentimiento o emoción determinada. Por ello, es fundamental complementar el desarrollo educativo de los niños con trastornos del espectro autista mediante juegos y actividades que les ayuden a trabajar sus emociones. Trabajar implica reconocerlas en ellos mismos y en los demás y saber gestionarlas.

Los juegos de las emociones sirven para reconocer e imitar emociones sencillas, y debido a la dinámica grupal o de juego en familia, se desarrolla la sociabilidad del niño en un contexto lúdico. No olvides que un niño con TEA sigue siendo un niño, y le encanta jugar. Otro recurso interesante son aquellos juegos que integran en su mecánica pictogramas y signos, pues sirven también para establecer una comunicación más efectiva con el pequeño, además de facilitar su desenvolvimiento social en el entorno del juego.

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