Punzones de preescritura

Punzones de preescritura

Nuestros punzones de pre-escritura están diseñados en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia para adaptarse de forma totalmente ergonómica a las manos y dedos del niño. Independientemente de si son zurdos o diestros, el diseño de nuestro punzón permitirá que pongan correctamente la posición de los dedos para realizar la presión adecuada y trabajar la pre-escritura.


Puedes elegirlo junto a nuestra bandeja de pre-escritura, que garantiza la máxima seguridad y optimización del punzón, o bien nuestro bote de 20 punzones…¡Para que nadie se quede sin su punzón!

Punzón ergonómico que desarrolla la psicomotricidad fina y la habilidad manual, paso previo al proceso de escritura. Para zurdos y diestros.

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9,50 €

Bandeja de picado con un marco de seguridad para sujetar el papel, y superficie de fieltro que no se desgasta. La base de la bandeja evita dañar la zona de trabajo. Con alojamiento para guardar el punzón ergonómico. Incluye plantilla modelo para iniciar en la preescritura.

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30,50 €

Punzones para ejercicios de escritura en preescolar

Los punzones para manualidades y ejercicios de preescritura permiten a los niños realizar una gran variedad de actividades en el aula. Para que los niños más pequeños permanezcan atentos en clase, resulta fundamental aportarles actividades que capten su interés. Los ejercicios de punzonado sobre bandejas especiales, papel, fieltro u otras superficies siempre atraen y divierten a los preescolares. Dejarles expresarse grabando con el punzón les concentra, relaja y mejora la psicomotricidad fina, basada en la coordinación entre el ojo y los movimientos manuales de precisión. Los pequeños se motivan con las manualidades, y al punzonar se sorprenden y estimulan los sentidos; experimentan y disfrutan con las texturas de los materiales y el acto físico de agujerear el papel, así como del tacto de las diferentes figuras perforadas.

Los ejercicios de picado frecuentes y progresivos sirven para que los niños aprendan a tomar de forma correcta los lápices, pinceles o bolígrafos cuando sean mayores. El ejercicio de picado constituye un elemento imprescindible de ejercitación psicomotora; incide sobre la concentración, estabiliza la conducta y además inhibe los movimientos manuales inútiles, que producen cansancio. Una correcta posición de la delicada musculatura de la mano y la muñeca permitirá que el niño sea capaz de escribir sin sentir agarrotamiento o dolor.

Beneficios de los ejercicios de punzonado

Los punzones se deben manejar como un lápiz, labor que facilita su tamaño y ergonomía. La época preescolar es la idónea para iniciar el entrenamiento con los punzones, pues a los cuatro o cinco años la motricidad fina todavía debe madurar mucho. Si el niño es más mayor y no recibió la ejercitación a temprana edad, puede comenzar un entrenamiento supervisado en cuanto pueda.

La utilización frecuente y progresiva de esta técnica facilitará el manejo del lápiz y dará mayor seguridad al niño en edad pre-escolar cuando vaya a escribir o hacer trazos específicos. Tiene un gran valor por ello en el pre-escolar; además de aprender a tomar el punzón de manera adecuada, requiere de atención y coordinación manual del niño para que los puntos perforados no queden dispersos entre sí, sino que guarden una distancia semejante y se conserve la figura seleccionada.

En cuanto a los profesores, deben conocer cómo evolucionan las habilidades los diferentes niños a su cargo para incrementar progresivamente la dificultad de los ejercicios con el punzón. Por ejemplo, cuando el niño traza una figura con puntos perforados, con el tiempo debe aprender a que los puntos guarden una distancia uniforme entre sí.